Nordkapp en autocaravana:
de Kristianstad a Kalmar,
Suecia

Viernes, 9 de septiembre de 2022. Otro día lluvioso y ventoso en Suecia, lo que sin duda, ¡no nos va a desanimar!

Dedicamos la mañana a trabajar (esto, en cierto modo, nos mantiene con los pies en tierra firme, porque sino no sabríamos ni en que día vivimos), y por la tarde ponemos rumbo hacia Kalmar, una pequeña ciudad a orillas del Báltico.

Pero, viendo que se nos iba a hacer un poco tarde, que seguía lloviendo y que nos apetecía descansar un poco, miramos las posibilidades que nos ofrecía el Park4night y decidimos parar en una de las áreas para autocaravanas de Karlskrona, a orillas del Báltico.

Cualquier otro sitio hubiera estado bien, porque todo este entorno es maravilloso e invita a parar.

Karlskrona

Karlskrona está situada en el Län de Blekinge (suecia está dividida administrativamente en 21 Län o provincias), en el archipiélago de Blekinge.

Se fundó en 1680 durante el reinado de Carlos XI (de ahí su nombre, Karlskrona significa ‘Corona de Carlos como base naval con el fin de fortalecer el poder naval sueco en la región. Y, precisamente por ello, la instalación naval fue declarada en 1998 por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.

Una ciudad pequeña pero, aparentemente, interesante, aunque no hemos podido dedicarle mucho tiempo. Os dejamos unas fotitos.

Y ahora sí, llegamos a Kalmar

Llegamos a Kalmar por la tarde, y nos dirigimos directamente al Parkering för Husbil, un parking público, de pago (3€/día), que te permite visitar fácilmente el centro de la ciudad. No es el lugar ideal, pero hemos pasado una noche tranquila.

Domingo, 11 de septiembre de 2022, día de jornada electoral en Suecia. ¡La ciudad es nuestra!

Amanecemos con una fina lluvia, esta de agua, porque la que de verdad nos ha despertado ha sido una lluvia de semillitas que nos han lanzado unas simpáticas palomas desde el árbol que teníamos justo encima. Semillitas y algo más que nos llevamos de recuerdo. (Ya lo hemos limpiado).

Desayunamos tranquilamente y salimos a descubrir esta ciudad llena de secretos y que los suecos han elegido como ‘el mejor sitio para pasar el verano’, mientras los lugareños hacen cola para votar.

Situada al sureste de Suecia, a orillas del Mar Báltico, Kalmar es una de las ciudades más antiguas de Suecia (los documentos más antiguos que se refieren a ella datan del siglo XI), y fue, por su situación estratégica, un importante puerto y centro comercial.

Nada más comenzar a andar nos encontramos con la Catedral (Kalmar domkyrkan), un imponente edificio de 1703, de la que dicen es una de las iglesias barrocas mejor conservadas de Europa. Llama la atención los tonos anaranjados de sus fachadas y sus ornamentos en oro.

Seguimos caminando hasta encontrarnos con la antigua muralla que rodeaba la ciudad, y por la que se puede caminar. A nuestro paso vamos encontrando curiosos edificios y casitas de madera cuyas ventanas son pequeños escaparates para los viandantes. Lamparitas, jarrones con flores, figuras, velas, farolillos,… decoran el alfeizar de las ventanas. Al otro lado de la muralla, el puerto olímpico.

Vamos siguiendo la muralla, en busca de la Torre Västerport (65 metros de altura), sobre la antigua puerta oeste de entrada a la ciudad. Convertida ahora en un bloque de apartamentos, fue utilizada como torre de agua hasta 1972.

Seguimos avanzando hasta el parque Stadsparken y el Castillo (s.XII), uno de los más impresionantes de Suecia.

Hacemos una paradita y comemos en el restaurante del castillo. Un par de sandwiches suecos, muy coloridos. No nos preguntéis de que eran porque no lo sabemos, pero os dejamos una foto.

Buscando información sobre que ver en Kalmar encontramos un par de datos curiosos:

Hay unas casitas pequeñas, de pescadores, que lucen en sus ventanas unos gatos de porcelana, que parecen que los usaban (antiguamente) para indicar si el marido estaba en casa o no… a saber.

Y otras casas que en la planta superior tienen una especie de espejos retrovisores encima de las ventanas, ¡mira que eran cotillas!

Pues allá que nos hemos ido a ver si encontrábamos alguna de estas casas. Y os podemos decir que sí. A ver si las encontráis.

Por último, nos acercamos a ver el Klapphuset, un lavadero de mar ‘flotante’, de 1857 (el único que queda en Escandinavia). Mejor os lo contamos con un vídeo.

Deja una respuesta