Jueves, 8 de septiembre de 2022. Después de comer, recogemos y nos dirigimos hacia Kristianstad, al parking de autocaravanas que está junto al Naturum Vattenriket (el Centro de Visitantes del Reino del Agua), y muy cerca del centro.
Cuando llegamos ya hay varias autocaravanas allí, y siempre nos alegra saber que vamos a dormir bien acompañados.
La tarde sigue siendo muy ventosa y fría, pero aún así decidimos salir a dar un paseo por la ciudad antes de cenar.
Y, una vez más, esta ciudad nos ha sorprendido gratamente. No sólo por la belleza de sus calles y edificios, sino por la amabilidad de su gente. Están enamorados de su ciudad y se desviven por contarte su historia.
Te contamos sobre Kristianstad
Kristianstad se encuentra en la parte sur de Suecia, en la desembocadura del río Helge, al sur de la isla Hammarsjön. Fue fundada en 1614 y llamada así por su fundador, el rey Christian IV de Dinamarca.
Paseando por las calles del casco antiguo nos hemos encontrado con interesantes y curiosos edificios como el antiguo edificio del tribunal militar, la estación de trenes, el ayuntamiento, el First Hotel Christian IV (originalmente utilizado como banco, y hoy es uno de los hoteles más prestigiosos de la ciudad), el Barbacka Kulturhuset (un pequeño teatro-café-danza-múscia), la Catedral de la Trinidad Heliga Trefaldighetskyrkan, considerada una de las iglesias protestantes más bellas de Europa, construida entre 1617 y 1628 por Christian IV de Dinamarca.
El parque Tivoli es uno de los lugares más pintorescos de la ciudad, super cuidado y limpio, con multitud de zonas ajardinadas, cenadores, parque infantiles y un par de estanques donde viven patos.
En las inmediaciones de la ciudad, hay varias grandes reservas naturales, a orillas del río, donde es posible contemplar los raros animales y aves que viven aquí. Cuentan con varias rutas para hacer a pie o en bicicleta.
Una pena no tener más tiempo, porque, estamos seguros de que descubriríamos muchas cosas más.


Súper, impresionante!!!!, en fallas nos vemos:)
Jajaja!!!!
Nooo. Para Navidad estamos ahí, como el turrón.
La verdad que podríamos pasarnos la vida viajando así, hay tanto, tanto que ver.
Pero lo iremos haciendo poco a poco, que a la familia y a los amigos hay que cuidarlos.
Un abrazote!